¿Por qué la primera cita es gratuita?

Temas blog link


Una cuestión que diferencia la comunicación con el cliente de forma presencial de la comunicación mediante videoconferencia, es que puede ocurrir que los clientes potenciales de la Atención Psicológica por Videoconferencia (APV) no tengan conocimientos y/o experiencia con esta herramienta de comunicación. También puede ocurrir que tengan experiencia con una determinada herramienta de videoconferencia, pero no con la que usa el profesional que le va a atender. O puede ocurrir que el cliente tenga disponibilidad del equipo y la conexión a Internet en su domicilio, pero no lo utilice o no sepa utilizarlo y que sea algún miembro de la familia quien lo use habitualmente… En cualquier caso consideramos básico realizar una (o más) videoconferencia gratuita de prueba con los siguientes objetivos:

  • Asegurarnos de que la comunicación tiene la calidad de imagen y sonido necesarias.

  • Explicar al cliente el funcionamiento de la herramienta y qué hacer en caso de que se produzca un fallo técnico.

  • Aclarar las dudas que pueda tener el cliente sobre nuestro servicio.

  • Motivar y generar confianza, tanto hacia el profesional como en relación a la forma de comunicación que se va a utilizar.

  • Comprobar la idoneidad del espacio donde se llevará a cabo la entrevista. El lugar elegido por el cliente para acceder a nuestro servicio resulta determinante para que se pueda llevar a cabo una comunicación eficaz y cómoda; así, resulta necesario prestar atención a la iluminación, al nivel de ruido, a las condiciones de comodidad y la privacidad del espacio elegido, a la imagen personal, etc. Y, en caso necesario, explicar la conveniencia de modificar aquellos aspectos que consideremos importantes para el buen funcionamiento de la APV.

  • Invertir en empatia, conseguir que el cliente se sienta cómodo y seguro.

En la atención psicológica por videoconferencia es fundamental que el cliente se sienta cómodo con esta forma de comunicación, para que no suponga una fuente de estrés añadido al que suele derivarse del hecho de solicitar ayuda psicológica. El tiempo y el esfuerzo invertidos en esta primera videoconferencia pueden determinar el éxito de la intervención.

Cuando el cliente comprueba la sencillez de manejo y el funcionamiento de la videoconferencia estará más motivado a continuar. Si además el profesional aclara sus dudas y ofrece una explicación clara sobre cómo va a desarrollarse el proceso, aumentará su confianza.

En resumen, desde nuestro punto de vista, el profesional que se ha especializado atención mediante un sistema de videoconferencia debe enfatizar, en su relación con el cliente, algunas cuestiones diferenciales respecto a otras ofertas de atención (tanto presenciales como mediadas) y que marcan los aspectos fundamentales de calidad y excelencia del servicio que ofrece. Este énfasis conviene tenerlo presente, y ponerlo de manifiesto, en cada entrevista, de esta forma se contribuye a mantener la adherencia al programa. Además se consigue que los clientes valoren el proceso que se está siguiendo y tengan confianza en la capacitación y preparación del profesional. Entre las cuestiones que se podrían destacar en relación a lo anterior, consideramos las siguientes:

La psicóloga o psicólogo que les va a atender, además de ser un profesional con todas las garantías, también se ha formado específicamente en atención por videoconferencia.

La atención por videoconferencia no es la versión low-coast de ir a una consulta de psicología presencial, sino que el ahorro está en el tiempo y costes de desplazamiento, en la comodidad, etc., pero el precio del trabajo de la persona que le va a atender es el mismo.

Los resultados de la atención psicológica por videoconferencia son similares a los que se obtienen en la atención presencial, y hay cada vez más investigación que avala esta forma de intervención psicológica.

El profesional que le va a atender cumple la legislación vigente en materia de protección de datos de carácter personal y la confidencialidad es una cuestión primordial.

La seguridad de la información y la seguridad informática son aspectos fundamentales en APV.

Las transacciones comerciales en Internet cada vez son más frecuentes y habituales y no tienen por qué suponer un mayor riesgo, siempre que se empleen medios de pago seguros.